jueves, 14 de mayo de 2009

Manifiesto Ciberpunk

Luego de leer el Manifiesto Cyberpunk, propuesto por Christian As. Kirtchev en 1997, puedo concluir que este es un texto que declara un conjunto de creencias y modos de actuar de cierto grupo con una ideología particular. Un manifiesto es la evidencia de ciertos puntos en común entre personas de un interés afín, y su importancia radica en la manifestación pública de sus comportamientos, ideales y creencias. Es la defensa de una cultura, porque así podríamos llamar a quienes intentan persuadir a quienes lo leen, de que su estilo de vida está encaminado hacia la defensa y consecución de un modo de vida, producto de un unas creencias.
En el caso de los Cyberpunk, la elaboración de un manifiesto, no tiene otra intención que la de promover sus ideas de un pensamiento libre en el que ellos han considerado su espacio: el Ciberespacio, además de manifestar abiertamente sus críticas hacia la sociedad temerosa y “conservadora”. También propugnan un cambio en el Sistema, en ese sistema que según ellos ha cegado la libertad de información y ha promovido un pensamiento uniforme.
Es así como podría pensarse que el interés de los Cyberpunk es el de proveer a la sociedad “ciega y conforme” de una visión distinta del mundo, y de las posibilidades de liberarse a través de la red. Los cyberpunk enmarcan en su texto una sociedad desinformada que ha tragado entero lo que el sistema le impone. Ellos se presentan como los raros, los rebeldes que pretenden revolucionar el mundo y su modo de pensar. Además de declararse como los Hijos de la Nueva Era, y quienes visionan un universo libre, e informado, alejado de la supresión del gobierno.
Pero, tal vez este Manifiesto ha perdido relevancia en la actualidad. Su visión de un pensamiento libre choca hoy con el establecimiento de controles en el contenido de la red en ciertos países. Aunque es claro que mucho de lo que ellos proponen, hoy es una realidad (vigente), como la idea de que vivimos en un “eclipse informativo” debido a tanta información que consumimos a diario, y de la cual no sabemos qué es o no verdad. El poder en la red es evidente. El mundo ha transformado y con él la forma de informarnos. Y los gobiernos no están ajenos a este poder, porque ellos han accedido a ella (la red) para controlarnos. La información que viaja en el ciberespacio también es utilizada por el gobierno del que ellos hablan.
Además la idea de que “cada hombre es independiente en la red” no es tan cierta y hoy no es vigente, puesto que pese a la creencia de que en Internet somos libres por completo, aparece una visión del mundo controlado por un gobierno con ciertos intereses y que maneja los contenidos que circulan en el Ciberespacio. En la China por ejemplo, existe un control completo hacia el uso de esta herramienta.
Por otro lado podría hablarse de que en Google, al acceder a una cuenta existe un control de lo que buscas, con el fin de establecer prioridades en los consumidores. Osea que existe un control intangible e invisible, pues suponemos que somos libres mientras somos vigilados. Otro ejemplo de circulación libre de pensamientos, que proponen los Ciberpunks para 1997, hoy aparece violado a través del uso de redes sociales como Facebook; esta herramienta es utilizada con fines personales y sociales, pero al mismo tiempo el contenido que montemos allí, deja de ser sólo nuestro. Entonces ¿hasta que punto somos tan libres? Aquí cabría decir que los Ciberpunks tal vez imaginaron un mundo extremo. Sus ideales son radicales y se presentan ante el mundo como seres extraños. Sus críticas al sistema tienen un tinte de burla. Además suena un tanto ilógico el ideal de vivir en una constante Anarquía de la Red, porque es innegable que los seres humanos necesitamos de leyes. No podemos andar por la vida en un profundo desorden, con la flexibilidad de que nadie puede controlarme, porque esto si que sería caótico. Los contenidos en línea no pueden viajar sin restricciones, porque, ¿qué sería de la educación de los niños? ¿Cuántas imágenes verían al día? ¿Cómo diferenciarían el bien del mal?
Tal vez si coincido con ellos en que vivimos (actualidad) en un mundo en el que se controla la información. Y también en la idea de que la información brinda un grado de poder, pero ¿hasta que punto se puede ser tan radicales? No se trata de criticar por criticar, es necesario establecer ideas que aporten al cambio. No se puede hablar de un mundo radicalmente libre, porque los extremos no suelen ser convenientes.
Por eso libremente digo que no estoy de acuerdo con el Manifiesto Ciberpunk, creo que no se puede ser tan radical. Está bien que las cosas no sean perfectas, y que a veces se controla en exceso el contenido de alguien, pero es que es necesario que existan límites. Sí creo que alternativas como los Creative Commons funcionen porque permiten el uso de información por convicción de su autor. Pero no se puede vivir en un completo desorden. La red es manejada por humanos, entonces quienes ejercen el poder son ellos. Tampoco están en derecho de considerar al mundo como subdesarrollado, no se puede generalizar el pensamiento de todos. Además de que su presentación ante el mundo se percibe como individualista y ególatra. Todo el tiempo hablan de sí mismo como seres apartes.
Además, si su interés es el de criticar el Poder del Sistema, ¿por qué afirman que “la Red controlará al pequeño individuo y que ellos controlarán la Red”, acaso esto, no sería caer en el poder que tanto critican?